sábado, 24 de mayo de 2008

Etapa 1: Roncesvalles - Zubiri - 21,5km

Para llegar a Roncesvalles desde Pamplona hay una empresa de autobuses, La Montañesa. Como varian los horarios dependiendo de la temporada, os pongo el teléfono. 948 22 15 84.

El albergue está bien, está enfrente de los hostales. Hay que reseñar que los albergues de Roncesvalles y los de Zubiri (tiene dos), cierran en invierno. En consecuencia, hasta mediados de Noviembre podeis dormir en los albergues de estos dos pueblos. Después tendreis que dormir en los hostales de Roncesvalles, y en Zubiri, hay hostal.

La etapa aunque corta, hay que recordar que estamos en el Pirineo, y hay grandes subidas, y peores bajadas. Las bajadas siempre perjudican a las rodillas. Así que las haremos despacito y con buena letra. La última parte, entre Linzoain y Zubiri tiene un tramo de bajada en que pisamos sobre piedra lisa, así que si está lloviendo o nevando mejor ir por carretera. Comenzando a las 8:00 nos da tiempo de llegar a Zubiri a comer.

Pasamos por los pueblos de Burguete 3km, Espinal 3,5km, Viscarret 5km, Linzoain 2km y llegamos a Zubiri a los 8km.

Llevar siempre agua y algo para comer en las paradas, que realizaremos cada hora y media o dos horas. Recordar que estas recomendaciones son para épocas de frío. En los pueblos de esta etapa encontraremos al menos una tienda donde repostar.

jueves, 22 de mayo de 2008

Introducción

El Camino de Santiago es principalmente un Camino de peregrinación, aunque hay multitud de motivos para realizarlo. He realizado una vez el Camino Portugués, dos veces el Francés, y el pasado verano el Primitivo desde oviedo. No conozco a nadie, que aunque no lo hiciera por motivos religiosos, al final, no hubiera encontrado un significado espiritual en él. Para mí es indudable.
Quiero que sea una guía de recomendaciones para realizar el Camino de Santiago en épocas no tan transitadas, en las que no abren todos los albergues e incluso no hay ningún tipo de servicios abiertos en los pueblos. O sea en otoño e invierno. 
Para mí sin lugar a dudas, en otoño es la mejor época para hacer el Camino, pues aunque ya hay días de verdadero frío, al poner el cuerpo en funcionamiento se nota menos. Claro, hay que ir bien preparado y no ir con cualquier "trapito" que tengamos en casa, cosa que casi podemos hacerlo en verano.
Aunque sea un Camino religioso, tampoco cabe duda que hay que estar ligeramente en forma, sobre todo si se tiene pensado hacer un largo "paseo". Hay que tener dos partes del cuerpo en forma: las piernas, y los hombros. ¿Los hombros? os preguntareis algunos. Sí, los hombros. Todo el mundo piensa en ampollas, llagas en los pies, malestar en rodillas... Pero para mí es tan importante las piernas y pies como los hombros.
Para fortalecer las piernas, os recomiendo hacer bicicleta, o ir a correr. Y durante el Camino recomiendo llevar gel frío para piernas cansadas, que os podréis dar después de la etapa una vez os halláis duchado. Es muy relajante.
Los hombros aguantan el peso de nuestra inseparable mochila. Por ello, hay que llevar una mochila que se ajuste a nuestro cuerpo como una segunda piel. Para llenar la mochila no hay que hacerlo de cualquier manera: abajo se tiene que meter el saco de dormir y lo que menos pese, en la zona intermedia la ropa y en la zona superior lo que tengamos de mayor peso. Así, teniendo el mayor peso en la zona superior, tendremos el centro de gravedad de la mochila en los hombros, y no en la cintura. La primera semana de Camino lo que más se nota son los dolores de espalda, que desaparecerarán según nos vallamos curtiendo, a veces no se van hasta un tiempo después de acabar esta hazaña. Esto no es un Camino de rosas. Para fortalecerlos, sólo se me ocurre hacer pesas, pero que nadie se asuste, con unas pequeñas mancuernas es suficiente. Sino podéis hacer pesas, no os preocupeis si tenéis dolores, los tenemos todos, y saber que tendréis dolores en músculos que no sabíais que existían.
Para prevenir cualquier mal trago con los pies, hay que tener una rutina diaria. Antes de empezar a andar es bueno hidratar profundamente los pies, entre los dedos y la planta con vaselina. Es muy buena. Y al acabar la etapa masagear los pies con aloe vera. Si tenéis algún contratiempo cada uno conoce su cuerpo y que le viene mejor. Para mí si tienes ampollas pequeñas, recomiendo quitar el líquido, quitar la piel, sí quitar la piel, y poner un "Compeed", (tiritas para ampollas, con gel regenerador de la piel). Es bastante caro pero muy eficiente. Si tenéis ampollas grandes llevar apósitos pequeños para protegeros durante el trayecto, y al acabar, airearlo bien.
En cuanto a los kilómetros a realizar por día, recomiendo unos 25 por etapa. En algunas zonas, por las distancias entre las poblaciones se harán 30, y a veces 20 mas o menos. Esto suele pasar más por Castilla, que es buena para andar, pero mala para la cabeza. Yo digo que en esta zona, son etapas "psicológicas".
Finalmente, recomiendo hacer el Camino sólo. La compañía viene por sí misma. Es la mejor manera de conocerse uno mismo, y de entender el Camino. También se puede ir en grupo, pero es distinto, no se puede entender bien el Camino si estás pendiente de otras personas. Aunque también tengo que decir que si se lleva el espíritu adecuado, puede que sí se entienda el espíritu del Camino. Hay que elegir bien a la persona o personas con las que tener esta experiencia inolvidable.
A tod@s l@s que empecéis esta "aventura" os deseo BUEN CAMINO.


Proximamente publicaré la primer etapa: Roncesvalles - Zubiri.