jueves, 2 de diciembre de 2010

Santiago de Compostela

Sería eterno hablar de Santiago, así que me ha costado bastante poder aglutinar y resumir todo lo que he encontrado con la bibliografía que manejo. Espero os guste.

La historia de Compostela arranca el 25 de julio del año 813, cuando Teodomiro, el obispo de Iria Flavia, la actual Padrón, cree descubrir en el monte Lebredón el sepulcro del apóstol Santiago, a quien en aquel tiempo se consideraba el primer evangelizador de esas tierras del "finisterre" de Europa. Dicen que un anacoreta, (persona que vive en un lugar apartado, entregada enteramente a la contemplación y la penitencia), llamado Paio avisó al obispo después de ver unas luces sobre el monte, un campo de estrellas que señalaba un lugar sagrado con los pretendidos restos de Santiago y sus discípulos Teodoro y Anastasio. La historia de las peregrinaciones se inicia desde el momento en que se expande la noticia y muchos de los que allí acudieron se imaginaron al santo como el primero de los peregrinos.

Alfonso II el Casto mandó construir una pequeña iglesia, a la que se trasladó la sede episcopal de Iria, e hizo ir allí a una comunidad de benedictinos para su custodia. En el año 899, Alfonso III el Magno inició un templo mayor, que sería arrasado por Almanzor y reconstruido más tarde por san Pedro de Mezonzo. En 1095 el papa Urbano II cambió el nombre de Sede Iriense por el de iglesia del Apóstol Santiago cuando ya andaba muy avanzada la estructura de la actual catedral, iniciada en tiempos del obispo Diego Peláez.

Aunque algunos descubrimientos han documentado la presencia anterior de un castro romano sobre el monte Lebredón y una civitas romana, probablemente la mansión de Asseconio, y posteriormente se ha encontrado una necrópolis paleocristiana y otra sueva, parece evidente que Santiago es la única ciudad de Galicia que nació en torno a un sepulcro y gracias a la providencia.

Durante el Año Santo, instaurado a partir del año 1500 por el papa español Alejandro VI y que se celebra cuando la fecha del santo del apóstol cae en domindo, los peregrinos disponen de una puerta específica, adjetivada como santa, para entrar en la catedral. Su apertura simboliza el jubileo, la indulgencia, el gran perdón, el paso del pecado a la gracia, de la muerte al sepulcro del apóstol. Esta puerta da a la plaza de La Quintana, al igual que la Casa de la Parra, el convento de San Paio y la Casa da Conga.

Frente a la catedral, en la plaza del Obradoiro, se encuentra el palacio de Rajoy, sede compartida de la Presidencia de la Xunta de Galicia y del Ayuntamiento de Santiago. Fue construido en 1766 como residencia de confesores, de los niños del coro de la catedral y como casa consistorial de la ciudad, de las cuales los obispos eran señores. Y a su derecha se halla el Colegio de San Jerónimo, construcción renacentista con un interesante claustro en su interior, pero con una puerta de estilo románico, que había pertenecido al Estudio Viejo. A la derecha de la catedral, los Reyes Católicos mandaron construir a su arquitecto Enrique de Egas, para la edificación del Hospital Real. De 1501 a 1511 se levantaron la fachada plateresca y dos patios sometidos a la influencia manuelina, con puertas de arco conoidal y fuentes. La proyectada planta de cruz griega inscrita en un cuadrado se cerró en el siglo XVIII con otros dos patios. Una notable iglesia isabelina ocupa el centro.