lunes, 29 de noviembre de 2010

Portomarín

El viejo Portomarín, que aparece nombrado como "Villa Portumarini" en el año 993 y al que se alude con el nombre de "Pons Minee" en el Códice Calixtino, se extendía a ambas orillas del río Miño. El núcleo principal lo formaban el barrio de San Juan y el de San Pedro, que quedaban unidos por un puente medieval de lajas de pizarra que tenía 152 metros de longitud por 3,30 de ancho. Era de origen romano, probablemente del siglo II.

Durante una parte de la Edad Media, en Portomarín coincidieron tres grandes órdenes militares que daban fe de la importancia del enclave: la de Santiago, la del Temple y la de San Juan de Jerusalén.

En 1956 se iniciaron las obras de lo que habría de ser el embalse de Belesar, de cuarenta kilómetros de cola, lo cual motivó la reubicación de Portomarín, que se inauguró en 1962, después de haber trasladado a un lugar más alto sus edificios monumentales.

En la misma plaza a la que mira la iglesia de San Nicolás, dedicada a los condes de Fenosa, se hallan el Pazo del general Paredes o Casa do Conde de la Maza, construido en el siglo XVI e igualmente trasladado desde el antiguo barrio de San Juan.
Siguiendo la calle que se prolonga por el muro sur de San Nicolás se llega a la pequeña iglesia de San Pedro, cuya portada románica también se trasladó desde el antiguo barrio del mismo nombre. Al lado de la iglesia se levantó el Pazo de la marquesa de Bóveda y Límia, más conocido como Pazo de Berbetoros, construido en el siglo XVII.

Portomarín es una población de nueva construcción, con casas blancas dispuestas alrededor de los viejos edificios históricos trasladados piedra a piedra, en torno a los cuales se dispusieron las nuevas viviendas.