viernes, 8 de abril de 2011

El Paso Honroso de Hospital de Órbigo

En 1434 en Hospital de Órbigo, León, Don Suero de Quiñones se impuso, por amor a una dama, portar una argolla de hierro al cuello todos los jueves. Cuando quiso acabar con la promesa ofreció al Apóstol Santiago un torneo en el que él y ocho caballeros retaban a todos los que hacían el Camino, hasta completar trescientas lanzas rotas. Así durante treinta días que comenzarían con una misa y terminarían con un festín. Muchos caballeros aceptaron el reto y los que no lo hacían depositaban su guante en señal de cobardía. Al terminar, los participantes fueron a Compostela para ofrecer al Apóstol las armas con las que habían luchado en unos combates en los que tan sólo hubo un muerto. Pero esta aventura tubo un trágico final para Don Suero, pues, pasados unos años, moritía a manos de uno de los participantes, que quiso vengarse así por haber sido derrotado en uno de aquellos enfrentamientos.

Que pasión tenían los hombres de aquella época, "caray con ellos".