viernes, 26 de noviembre de 2010

Villafranca del Bierzo

Apodada "pequeña Compostela", se levanta en una doble vega, la de los ríos Burbia y Valcarce, rodeada de montañas por todas partes. Parece ser que aquí libraron una cruel batalla los musulmanes que regresaban de Galicia y las tropas cristianas del rey astur Bermudo I, llamado el Diácono, en la que estas últimas quedaron diezmadas.

El descubrimiento del sepulcro del apóstol atrajo peregrinos, por lo que se fundaron los hospitales de Santiago y San Lázaro antes del paso del río Burbia, y el lugar se pobló con un considerable número de francos, de donde probablemente provenga su nombre, y con una comunidad de monjes cluniacenses. Más tarde las disputas entre reyes, nobles y el arzobispado compostelano, de quine llegó a depenpender, marcaron buena parte de su historia medieval.

A finales del siglo XV se creó el marquesado de Villafranca, época en la que se construyó el castillo-palacio fortificado, que destaca por sus macizos torreones laterales, y se inició una frenética actividad cultural y artística.

Sufrió terribles saqueos durante la invasión napoleónica debido a su importancia estratégica, y en 1822 fue designada capital de la efímera provincia del Bierzo.

Hoy en día en los meses estivales, se puede palpar la tensión de los peregrinos, esperando ansiosos la entrada a Galicia por la mítica subida al Cebreiro.

Sólo os muestro la fachada del actual Parador de Villafranca, así os asombrarán más sus monumentos y sus montañas.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Increible cambio en el Camino

Indagando en internet, he encontrado dos cartas muy interesantes de un peregrino que hizo el Camino en 1981, y otra de una peregrina que lo hizo en 1982, cuando aún no había casi albergues ni buena señalización. Espero que no siga degenerando tanto el Camino.

Camino de Santiago en el tiempo y en el recuerdo

Han transcurrido veintinueve años desde mi primer Camino desde Saint Jean Pied de Port hasta Compostela y he vuelto a releer el diario que escribí entonces. La simple lectura de los sesenta folios, ya amarillentos, ha hecho despertar en mí nuevamente sensaciones de lo vivido aquellas lejanas jornadas del año 81. Nuestra experiencia comienza el 3 de julio y finaliza el 1 de agosto.
Me llama poderosamente la atención la diferencia que existe entre la realidad actual del Camino y la de entonces. Durante aquellos treinta días solamente tuvimos ocasión de conocer a otro peregrino (Suizo) que estaba realizando el Camino a pie como nosotros, y otros cinco peregrinos ciclistas. En la oficina del Cabildo compostelano sólo habían registrado un total de 159 peregrinos en lo que llevábamos de año. De las veinticuatro poblaciones donde dormimos, solamente en una existía albergue (Santo Domingo de la Calzada), que casualmente se estrenó con nuestra llegada, y que dependía de una institución ligada al Camino: la Cofradía del Santo.
La señalización del Camino era entonces muy precaria, e inexistente en muchos lugares, lo cual nos ocasionaba frecuentes pérdidas de rumbo. Los tramos de asfalto eran muy abundantes, no existían los andaderos actuales. Las concentraciones parcelarias habían amputado tramos originales al Camino, obligándonos a dar incómodos rodeos por las nuevas redes.
Hoy la realidad es bien distinta. Prácticamente en todos los pueblos de la ruta existen uno o varios albergues. Pueblos antaño casi deshabitados, como Rabanal, hoy se ven llenos de vida y de peregrinos. Se han habilitado caminos paralelos al asfalto en los tramos más peligrosos. La personalidad y transcendencia del trazado histórico han ganado el pulso a los nuevos caminos agrícolas de concentración, gracias en gran parte a la tutela de las asociaciones de Amigos del Camino.
A pesar del profundo cambio positivo de la realidad del Camino, en este intervalo de años hay que resaltar como nota negativa la masificación, que ha traído la pérdida casi total de aquel carácter hospitalario que distinguía a los habitantes de los pueblos del Camino, quienes en ausencia de albergues siempre supieron estar a la altura de las circunstancias, prestando a los pocos peregrinos que pasábamos el auxilio y la atención a su alcance: un simple vaso de agua, conversación… y, sobre todo, hospitalidad.

Un extracto de la otra carta:

“El 82 era Año Santo y hubo muchos peregrinos. Quedamos sorprendidos al ver en el libro de peregrinos de Roncesvalles que a día 25 de julio ya habían pasado por allí 300 personas. Y en Mellide el sacerdote que nos acogió en su casa nos dijo que en ella habían dormido ya cerca de 600″
“Nos guiábamos por el sol, a veces por las estrellas, y procurábamos seguir la línea recta. Aquel Camino era más descansado porque como no existían los albergues, no había un lugar al que llegar, por lo que te detenías cuando considerabas que ya era suficiente por esa jornada. Allí nunca faltaba techo: casi siempre algún local parroquial o escuela municipal, pero también dormimos en cass particulares, pajares, monasterios…”
“Aprovechábamos las ofertas de hospitalidad aunque fuera demasiado temprano y pretendiéramos continuar aún con la etapa. ¿Cómo resistirse, por ejemplo, al ofrecimiento de don Elías Valiña, párroco de O Cebreiro, al dejarnos una palloza para dormir?”
La verdad es que en cierto modo da pena que se haya perdido parte de ese espíritu, pero el Camino sigue siendo un reducto de hospitalidad y espiritualidad en un mundo donde estos valores parecen perdidos. Disfrutémoslo antes de que cambie aún más.
¡Buen Camino, amigos!

Ponferrada

Ponferrada toma el nombre de un viejo puente para peregrinos con barandas de hierro que mandó construir el obispo de Astorga hacia el año 1082, yen torno al cual fue creciendo un núcleo habitado, que se desarrolló al ser repoblado por Fernando II y puesto bajo la tutela de la Orden del Temple en 1178.

Anteriormente el lugar había albergado un castro, una ciudadela romana atacada por Teodorico en el siglo V y una fortificación asolada por los musulmanes en el siglo IX.

Tras la marcha templaria se sucedieron varias disputas entre diversas familias señoriales, que llevaron a provocar la intervención de los Reyes Católicos, quienes pusieron la villa bajo su tutela directa y fundaron el hospital de la Reina en 1489.
La mayoría de los monumentos se construyeron entre los siglos XVI y XVIII y a partir de finales del siglo XIX. Con la llegada del ferrocarril se inició un fuerte proceso de industrialización, que prosiguió en los años cuarenta con la central térmica de Compostilla. El considerable aumento de la población, sin embargo, no ha hecho olvidar su interesante casco antiguo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

GR 53 - SENDERO PANORAMICO DE VIGO

Parque Forestal de Coruxo
El pasado fin de semana, los días 5 y 6 de Noviembre, por fin me levanté tempranito, para hacer algo que tenía hace tiempo en mente. Hacer el GR 53, sin pasar por casa claro. Aunque pasan varias líneas de autobus urbano de Vigo por distintos puntos del sendero, se me hacía muy raro, eso de coger el transporte urbano, dormir en casa, y volver a madrugar para ir al punto donde lo había dejado. Así que cargué con la mochila grande, metí la tienda pequeñita, cuatro vártulos más y tiré para el monte.

No madrugué mucho ese día, eran las 7 de la mañana, cogí el coche, y me dirigí a la nueva glorieta de de Saians, en la carretera vieja de Baiona. La ruta empieza algo mas abajo, en la Iglesia parroquial de Saians, pero allí no iva a dejar el coche no se le ocurriera al párroco llamar a la policía jeje. 

Cabo Home y parte de la ría
En fin, cuando quise empezar, ya eran las 8:45, aún no estaba muy alto el sol, de hecho, al principio estba todo en sombra, y hacía algo de fresquito, pero tras dar unas cuantas vueltas por los senderitos de Saiáns, ya se entraba en calor, y tenía que quitarme el polar y quedarme sólo con la camiseta térmica. Cuando llegué al Parque Forestal de Coruxo, ya me daba el sol de pleno. Allí iva a empezar el gran horror de este sendero, la mala señalización. Estube unos 20 minutos buscando el sendero correcto, pues desde la última señal correcta llegaba un cruce, y eso de ante la duda seguir defrente, aquí nada, no funciona. Así que me adentraba "bastantes" metros por un sendero, y luego marcha atrás, y así por varios hasta dar con el sendero correcto.

Pero bueno, gracias también que conocía la zona, que si llega a ser alguien de fuera, lo tiene claro. Desde aquí quiero darle un toque a Freixeiro el Presidente de la Federación de Montaña de Galicia. Dile a SEGATUR, que se pongan las pilas y señalicen bien. Parece mentira que el sendero GR que circunda Vigo, donde está la Federación, esté mal señalizado.

A partir de Coruxo, calentó bien este sol de España. La verdad es que molestaba bastante. Después de alguna aventurilla más cerca del Alba, me reconduje por Zamáns hasta conectar de nuevo con el camino correcto subiendo al campus universitario. Por favor, poneros las pilas, tanto Federación como SEGATUR.

Al final llegué al Parque Forestal de Beade, donde descansé, monté la tienda, y pasé una plácida noche de otoño, incluso con algo de calor. 

La ria llena de niebla
Por la mañana, iva a ser distinto, vaya cambio. Abrí la tienda, y ya había nubes de evolución, y desde allí se veía niebla en la ría. Eso sólo iva a ser el principio de un día bastante loco, pues al llegar a la parte de atrás de el Rebullón, me iva a ver rodeado de un intensa niebla, que no me dejaría hasta el final del recorrido. Por eso no tengo fotos de esa parte. Incluso tube que poner la funda de lluvia a la mochila, y ponerme el chuvasquero. Y para colmo se me estropeó la tarjeta del teléfono movil, por eso ahora tengo que ir pidiendo de nuevo teléfonos.

Otro día haré los tramos desde Chandebrito a Zamáns, y otro desde el Círculo Mercantil hasta el final.

Sino hay estas cosillas, no hay aventura jeje.

Para los curiosos, os muestro un enlace de Turgalicia donde está la información sobre este sendero.

Molinaseca

La calle Real atraviesa longitudinalmente la población de Molinaseca, donde abundan las casas señoriales blasonadas. Destacan entre ellas la de doña Urraca y la de los Balboa, con una torre. Poblada en primera instancia por francos y judíos, pronto alcanzaron muy buena reputación entre los peregrinos los hospitales de San Lázaro y San Nicolás. Éstos llegaban, sin duda, con la necesidad de descansar en una concentración urbana de cierta entidad, tras haber superado la ascensión al monte Irago, coronado por la Cruz de Ferro, y superado su peligroso descenso. Era precisamente frente a la Cruz donde la tradición mandaba a los peregrinos que tiraran una piedra, del mismo modo que lo hacían los segadores gallegos en busca de los campos de Castilla. Para unos y otros era una costumbre que propiciaba la buena suerte.

El puente medieval da acceso a la calle que desemboca en una plaza presidida por un crucero y donde se hallan los restos del último de los hospitales citados.

señora detrás de Santiago...
Sobre un montículo que domina el núcleo de población destaca la iglesia de San Nicolás, de estilo neoclásico, la cual guarda en su interior un retablo del año 1674 y un crucifijo del siglo XIV. A la salida del pueblo se encuentra la capilla de San Roque.

Para mí la zona de la Cruz de Ferro es una de los sitios más bellos de todo el Camino. Unos lugares mágicos.

martes, 9 de noviembre de 2010

Comienzo de una escultura en San Juan de Ortega

Hola a todos:

Quiero enseñaros lo que ha hecho una de mis jefas de turno al hacer el Camino de Santiago. Ella tiene como hobbie la escultura, es "una artista". Así que le hecha mucha imaginacion. Cuando me mandó las fotos, me escribió sus pensamientos, así que lo voy a poner textualmente. Espero os guste, es algo curioso.



Peregrino: esta escultura fue concebida para que tú aportes lo que para ti es " El Camino". Para mi,  El Camino es cada una de las personas que me encontré en esta aventura. Ellas son mi camino.

Todo comenzó con unas zapatillas, que han recorrido muchos kilómetros, y con cada peregrino que se encontraba en la hospedería de San Juan de Ortega: Mauro, la familia Caradec, Lamiot, Francesco, Lorella, Silvia, Javi, el hospitalero y otros que anonimamente han contribuido a esta escultura viva,  donde cada sentimiento forma el camino de la vida de todos nosotros.

 Peregrino, si haces el camino francés, en el alberge de San Juan de Ortega aporta tu sentimiento con aquello que consideres para que esta idea crezca. Haz de esto el símbolo de unión entre las diferentes, religiones, culturas, pueblos para que todos seamos uno.



Como se ve, el valor no es el artístico, sino lo que cada uno le dá con su sentimiento. Es agradable ver como se puede llegar a implicar la gente en estas cosas. Un saludo "JEFA" jejeje. ;)

¿Qué saber de San Juan de Ortega?