miércoles, 14 de mayo de 2008

El "Pedrón"

El Pedrón es una piedra de la que se asegura sirvió para atar la barca también pétrea que trasladó al apostol Santiago ya muerto desde Palestina hasta las costas gallegas.

Que en realidad el Pedrón sea un ara romana, no quita ni resta valor religiosa e histórica a este bloque granítico, que se convirtió en todo un símbolo para millones de peregrinos que llegan de forma ininterrumpida hasta compostela y que luego bajan hasta esta localidad, puesto que "quen vai a Santiago e non vai a Padrón, ou fai a romaría ou non".

Otros, al contrario, hacen hoy la denominada Ruta Marítima, y, emulando a sus antepasados, desembarcan aquí para, continuar camino a la tumba del Apóstol.

La ara romana tiene una inscripción, alterada siglos mas tarde (se le añadió una cruz y se le cambió el nombre propio que figura en ella), que algunos traducen por "A Neptuno los catorienses dieron de sus ahorros".

El Pedrón se halla debajo del altar mayor de la iglesia de Santiago, levantada justo en el margen izquierdo del río Sar por orden del todopoderoso arzobispo Gelmírez en el año 1133, y, acorde con su tiempo, de estilo románico.

De aquel templo sólo se conserva una piedra, que se distingue a la vera de la puerta que da a O Espolón, y en ese bloque granítico está grabada la inscripción "Dominus Eclesia Procurator edificavit in era MCLXXI", traducida sería "El señor procurador de la iglesia edificó en el año MCLXXI".

El templo desapareció y se modernizó, ahora en estilo gótico, por orden del obispo Lope de Mendoza. Aguantó hasta estos tiempos un púlpito de piedra y nada más, porque a mediados del siglo XIX fue levantado en el lugar actual, con una fachada simétrica paradigmática de estilo ecléctico.

martes, 13 de mayo de 2008

Empiezan las peregrinaciones. Las dos primeras iglesias.

El hallazgo de los preciados restos tuvo lugar (813), reinando Alfonso II el Casto, quien fue el primer rey peregrino, y ordenó la construcción de la primera iglesia que inauguró el año 829. Hizo venir Monjes Benedictinos. Estos construyeron un pequeño oratorio y un convento; más adelante hicieron tres conventos más.
La noticia se extiende rápidamente por todo la Cristiandad y dan comienzo las PEREGRINACIONES. Deseosos todos de tributar culto a los restos humanos del Hijo del Trueno, del Apóstol del Salvador, van llegando a Compostela, y varios caminos, de distintas direcciones, conducen al Arca marmórea. Así nació la ciudad del Apóstol, bajo el signo de la fe, de la oración, del sacrificio.
Para alojar los peregrinos que aumentaban constantemente, era preciso otra iglesia mayor y Alfonso III, el grande, mandó construirla, inaugurándola el mismo Rey el año 896, acompañado de su Corte, solemnemente.
ALMANZOR, general Musulmán, un siglo después, 997, arrasó la ciudad con su iglesia, en una de sus correrías, llevándose las puertas y campanas hasta Córdoba con cautivos cristianos, y fueron traídas por prisioneros moros al conquistar dicha ciudad por Fernando III, Santo, 1236.
San Pedro Mezonzo, Obispo, reconstruyó la ciudad y la iglesia, que inauguró el año 1003. A mediados del siglo X, el Obispo D. Cresconio, amuralló la ciudad, para defenderla contra nuevas invasiones.

Entierro, olvido y hallazgo del Cuerpo del Apostol

En Liberum donum sus discípulos construyeron un mausoleo o "Arca marmórea", colocando en él el cuerpo de su Maestro. Hasta es posible que construyeran sobre el mismo un altar para decir Misa.
Los primitivos cristianos se ven obligados a abandonar el culto al Apóstol a causa de las persecuciones de los Romanos; hay gente que opina que la despoblación de esta zona originó el olvido de la Tumba.
En el año 813, una estrella, o acaso fuegos fatuos, aparecen en este sitio señalando el lugar del enterramiento. Estas luces misteriosas las vio varias noches un ermitaño llamado Pelayo. Comunicó lo que sucedía a su Obispo de Iria Flavia (Padrón), Teodomiro, quien ordenó la búsqueda que tuvo por resultado el hallazgo del Cuerpo del Apóstol Santiago.
En la zona que ocupa la Catedral, hubo un castro o poblado Celta. Y en las excavaciones realizadas en su recinto por el Patrimonio artístico Nacional, terminadas en 1962, se encontraron a distintos niveles, 182 tumbas; 36 de la época romana, 29 de la época Hispano-Sueva y 117 de la época Medieval. Todas orientadas oeste-este; paganas unas, cristianas otras. También aparecieron numerosas construcciones romanas y los cimientos de la basílica construida por Alfonso III, El Grande, siglo IX. Así como numerosas laudas o lápidas sepulcrales. Se pueden visitar.

Martirio y traslado del cuerpo

Las persecuciones no habían cesado en Jerusalén, y, Herodes Agripa, nieto de Herodes el grande, manda decapitar a Santiago el Mayor. Sus discípulos, entre ellos Atanasio y Teodoro, recogen su cuerpo, y en una barca desde Jafa, lo traen hasta Iria Flavia, hoy Padrón; solicitan ayuda de la pagana Lupa, gran señora que dominaba esta región, quien para el traslado del cuerpo del Apóstol les ofrecieron unos toros, que se volvieron mansos al uncirlos al yugo, y con un carro trasladan los preciados restos mortales hasta llegar al monte "Liberum donum", (hoy Compostela), situado entre los ríos Sar y Sarela, rodeados de pequeños valles, de perenne verdor.

lunes, 12 de mayo de 2008

Refranero del Peregrino

  1. Un peregrino sin buen humor, es como un mundo sin color.
  2. A Dios rogando y con el mazo dando. Ayúdate y dios te ayudará.
  3. A dar no nos neguemos, pues Dios nos dá para que demos.
  4. Antes es la obligación que la devoción.
  5. Atajar pronto el mal procura, sino siempre dura.
  6. Dios perdona al penitente que se arrepiente.
  7. El amor y la fé, en las obras se han de ver.
  8. El bien que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
  9. El hombre ocioso siempre es vicioso: Ocúpate en algo provechoso.
  10. El mal, bien sufrido, para el cielo abre camino.
  11. El que peca y se enmienda, a Dios se encomienda.
  12. El que regala bien vende, si quien recibe lo entiende.
  13. Escarmentar en cabeza ajena, es lección barata y buena.
  14. Guíame Corazón Divino: Enderézame si yerro el camino.
  15. Júntate con buenos, y serás uno de ellos.
  16. La alegría, rejuvenece; la tristeza envejece.
  17. La desgracia mayor es la enemistad con Nuestro Señor.
  18. La señal de los cristianos es amarse como hermanos.
  19. Mal hace quien no hace bien, aunque mal no haga.
  20. Muerte, juicio, infierno y gloria, ten cristiano en tu memoria.
  21. No hay carga más pesada que tener la conciencia cargada.
  22. Obra bien y espera: que Dios es el que premia.
  23. Para remendiar tus males, vence los pecados capitales.
  24. Peregrino, los gustos que merecen palos... no probarlos.
  25. Quien quita la ocasión, quita el pecado.
  26. Siembra obras buenas, y cogerás fruto de ellas.
  27. ¡Siempre alegres! La vida sonríe a quien le sonrie.
  28. Sin sincera confesión, no se puede alcanzar perdón.
  29. Una cuenta no has de errar: la de te salvar.
  30. Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio.
  31. Que nada ni nadie sea capaz de turbar tu paz interior.
  32. La mayor felicidad está en la conformidad.

Versos anónimos

Estos versos se pueden leer, a mano izquierda del Camino en un muro, a la entrada de Nájera (La Rioja).

Polvo, barro, sol y lluvia
es Camino de Santiago.
Millones de peregrinos
y más de un millar de años.

Peregrino, ¿quién te llama?
¿qué fuerza oculta te atrae?

Ni el Campo de las Estrellas,
ni las grandes Catedrales.
No es la bravura navarra,
ni el vino de los riojanos,
ni los campos castellanos,
ni los mariscos gallegos,
ni las gentes del camino,
ni las costumbres rurales.
No es la historia y la cultura
ni el gallo de la Calzada,
ni el palacio de Gaudí,
ni el castillo de Ponferrada.

Todo lo veo al pasar
y es un gozo verlo todo,
más la voz que a mí me llama
la siento mucho más hondo.

Peregrino, ¿quién te llama?
¿qué fuerza oculta te atrae?

La fuerza que a mí me empuja,
la fuerza que a mí me atrae,
no sé explicarlo ni yo
¡sólo El de Arriba lo sabe!

domingo, 11 de mayo de 2008

Santiago predica en España el evangelio

En efecto, recorrió la península Ibérica y evangelizó a los españoles. A orillas del Ebro se le apareció la Madre del Redentor, para animarle en su labor apostólica. Los españoles eran reacios a aceptar la nueva doctrina, no era raro, puesto que los romanos, con su paganismo, dominaban la situación bajo el punto de vista religioso. Llegó hasta Finisterre, y con toda seguridad ya le acompañaban algunos discípulos y fieles seguidores suyos.
Sobre el año 44 fue a Jerusalén. Puede ser, según he leído, por una reunión de los discípulos. Tal vez, diríamos hoy el primer concilio de la Iglesia, celebrado por los más inmediatos seguidores de Cristo.